Actio

La Actio se ocupa de la plasmación final del discurso, de la fase de ejecución. Cuando estamos hablando de discursos orales, la Actio se ocupa de todo lo relativo al uso de la voz, del tiempo, de los gestos, del movimiento en el escenario, de la "distancia" real o figurada con el público o de los recursos audiovisuales.

A continuación una serie de consejos generales apropiados para el nivel de esta asignatura. Dividimos los consejos en diferentes secciones:

El uso del espacio (movimiento y posición)

Cuando se está frente a un público, todo comunica. Incluido el punto en el que nos colocamos y la posición de nuestro cuerpo.

Debemos colocarnos en un punto en el que toda la audiencia pueda vernos. En la medida de lo posible, no se deben colocar obstáculos entre nosotros y nuestra audiencia. A veces esto es algo que hacemos de manera inconsciente, especialmente si estamos nerviosos y tenemos miedo de la situación. Al espectador tiende a darle la impresión (consciente o subconsciente) de que tienes miedo y estás intentando "esconderte" en el escenario.

Siempre que las condiciones del espacio y las convenciones sociales lo permitan, realizaremos nuestra intervención en pie. Ello nos obliga a permanecer mas alerta que si estuviéramos sentados. Además transmite mejor la idea de energía/actividad, por lo que si el objetivo no es precisamente transmitir cansancio o decaimiento, debe ser nuestra posición preferida.

Por otro lado, el movimiento del ponente ayuda a recuperar la atención de una audiencia que se ve obligada a seguir su recorrido con la cabeza. Sin abusar, se recomienda moverse y aprovechar ese movimiento para entablar contactos visuales diferentes de los de la posición inicial.

Los gestos

Las manos deben estar lo más libres de ataduras que sea posible. Todos nosotros tenemos una expresividad natural con nuestras manos y debemos dejar que esa expresividad se manifieste. Hacer los gestos que nos pida lo que estamos tratando de comunicar.

Un error muy común es meter las manos en los bolsillos o bloquearlas de cualquier otra forma. De este modo, anulamos nuestra capacidad para expresarnos con nuestras manos.

Algunos problemas que pueden derivar de dejar las manos libres:
  • Cuando el ponente está nervioso, puede que le tiemblen las manos. Si el ponente está gesticulando, es posible que no se note, pero si está sosteniendo algún objeto (especialmente una hoja de papel que pueda hacer ruido al temblar), esto puede ser un problema. Sostener un bolígrafo puede ayudar a evitar el temblor sin anular completamente la capacidad expresiva de la mano.
  • La mayor parte de las personas tienen "tics" que deben controlar cuando están frente a una audiencia. Los más típicos son rascarse y tocarse la nariz o la cabeza. Deben evitarse. Están robando la atención de la audiencia y a veces mandando mensajes contradictorios.
  • Algunas personas tienden a cruzar las piernas o los brazos cuando hablan frente a una audiencia. Es un gesto defensivo que normalmente es identificado como tal e inspira desconfianza. Debe evitarse. Cruzar los brazos tiene el inconveniente adicional de bloquear las manos, como ya se ha comentado.

La mirada

Las presentaciones son oportunidades de conectar emocionalmente con la audiencia. La mirada juega un papel fundamental en crear esa conexión.

El ponente debe colocarse en posición que mire directamente a la audiencia y dirigir su mirada hacia ellos. Tendrá la oportunidad observar sus reacciones y comprobar si están atentos, sorprendidos, aburridos, etc. De ese modo podrá ajustar su discurso de manera acorde.

Algunos problemas que pueden surgir con la mirada:
  • Algunas personas, especialmente si han hablando muy poco en público, pierden la concentración cuando miran las caras del publico (se ríen cuando el público se ríe, se olvidan de lo que van a decir cuando ven algún gesto...). En esos casos, un truco útil puede ser fijar la mirada en el horizonte o en distintos puntos de la pared que la audiencia tenga tras de sí, de manera que ésta tenga la percepción de que la mirada se dirige a ellos pero no distraigan al ponente. De este modo, la persona que habla puede mantenerse tranquila más fácilmente y lanzar alguna mirada a las caras de la audiencia de vez en cuando. A medida que se desarrolle su capacidad para permanecer tranquila ante el público, debería ir progresivamente aumentando el número de miradas.
  • Es muy importante recordar que la mirada debe dirigirse a la audiencia, especialmente si se va a utilizar PowerPoint o cualquier otro software de presentación. Los ponentes que utilizan estas herramientas a menudo se olvidan de ello y cometen errores como los siguientes:
    • Quedarse mirando a la pantalla de proyección y dar la espalda al público.
    • Quedarse mirando las notas del presentador del ordenador y perder el contacto visual con el público.

La Voz

La voz es una herramienta fundamental para el orador. Aspectos mecánicos y retóricos de la voz:
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Distancias

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Adaptado por Joxerra Gartzia de Barea, P. (2000): Teatro de los sonidos, sonidos del teatro. EHU, Bilbao.

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Textos Orales Escritos

En la redacción de textos para ser leídos influyen dos condicionantes principales:
  • La capacidad de dicción de quien habla
  • La capacidad de comprensión del oyente

Algunas reglas que se derivan de esos condicionamientos:

Léxico

  • Utilizar palabras fácilmente entendibles para el nivel y las peculiaridades culturales de la audiencia
  • Probar en voz alta la dicción de las palabras empleadas.
  • Las siglas se deben escribir como vayan a ser leídas. (Euskal Telebista/ETB).
  • Una palabra no se lee letra por letra. Evitar fonetismos.

Sintaxis

  • Utilizar estructuras paratácticas (yuxtaposición, coordinación).
  • No introducir elementos que interrumpan el orden natural de las frases (paréntesis, guiones).
  • No utilizar correspondencias ("Fulano y Mengano, respectivamente presidente y director de Tal..").
  • No utilizar signos de puntuación para marcar las pausas.
  • Si se usan palabras concatenadas, enlazarlas, como en inglés, con guiones ("Lo que yo no te aguanto es la carita de yo-no-he-roto-un-plato").
  • Usar estructuras (dispositio) fácilmente identificables y asumibles por la audiencia (anáfora...)
  • En discursos largos y complejos resumir de vez en cuando (titulares).

Recursos poético-retóricos

  • La densidad de recursos poético-retóricos no debe ser muy alta. Deben utilizarse solo dónde y cuando el discurso lo requiera.
  • El contexto y la situación en la que se ejecuta el discurso deben explorarse siempre tanto en la búsqueda de ideas (inventio) como en su formulación (elocutio).
  • Pronunciación, intensidad, velocidad, tono y entonación de la voz son tan importantes como cualquier recurso poético-retórico y deben gestionarse retóricamente.
  • Otro tanto vale para las vocalizaciones (creación de la distancia retórica).

Referencias

  • Gartzia, J. (2008). Jendaurrean Hizlari. (Ahozko) Komunikazio Gaitasuna Lantzeko Eskuliburua. Alberdania.